Herencia en los seres vivos
En biología y genética,
se entiende por herencia a la suma de los procesos mediante los cuales
las características físicas, bioquímicas o morfológicas de los seres vivos son transmitidas de progenitores a sus descendientes. Dicha transmisión se da gracias a los genes, unidades mínimas de información biológica contenidas en los cromosomas y expresados molecularmente en la matriz del ADN.
La herencia abarca un proceso en apariencia paradójico, de constancia y variación:
ciertas características generales de la especie se mantienen intactas
con el paso de las generaciones, mientras que entre individuos de una
misma especie se produce una amplia variación. Esto es posible porque
cada uno de ellos posee un mismo marco genético (genoma) determinado por
la especie, pero expresada en una configuración absolutamente única de genes, que solamente los gemelos idénticos comparten.
El contenido genético de los individuos se replica durante la división celular (específicamente durante la replicación del núcleo) y es susceptible de sufrir mutaciones
o alteraciones, algunas de las cuales pueden transmitirse a la
descendencia y otras no. En dichas alteraciones, propias de la
combinatoria al azar de los procesos genéticos, pueden estar dolencias,
enfermedades, patrones metabólicos e incluso, tal vez, rasgos de la conducta.
Cromosoma
En biología y citogenética, se denomina cromosoma a cada una de las estructuras altamente organizadas, formadas por ADN y proteínas, que contiene la mayor parte de la información genética de un ser vivo.Los cromosomas son estructuras que se
encuentran en el centro (núcleo) de las células que transportan
fragmentos largos de ADN. El ADN es el material que contiene los genes y es el pilar fundamental del cuerpo humano. Los cromosomas también contienen proteínas que ayudan al ADN a existir en la forma apropiada.
Los
cromosomas vienen en pares. Normalmente, cada célula en el cuerpo
humano tiene 23 pares de cromosomas (46 cromosomas en total), de los
cuales la mitad proviene de la madre y la otra mitad del padre.Dos de los cromosomas (el X y el Y) determinan el género masculino o femenino y se denominan cromosomas sexuales:
- Las mujeres tienen 2 cromosomas X.
- Los hombres tienen un cromosoma X y uno Y.
La
madre le aporta un cromosoma X al hijo, mientras que el padre puede
contribuir ya sea con un cromosoma X o con un cromosoma Y. Es el
cromosoma del padre el que determina si el bebé es un masculino o
femenino.
Los cromosomas restantes se denominan autosómicos y se conocen como pares de cromosomas del 1 al 22. Tipos de herencia
Gracias a los estudios de genética de más de cien años de investigación, hoy en día conocemos que la herencia puede darse de cuatro distintas formas, de acuerdo al modo en que los genes estén dispuestos en el interior de los cromosomas. Dichas formas son:
- Dominante: Aquellos rasgos heredados que demuestran
preferencia por manifestarse y que, por ende, están presentes en el
fenotipo del individuo.
- Recesiva: Aquellos rasgos heredados que se
encuentran presentes en el genoma pero no de manifiesto. Pueden
manifestarse únicamente cuando no están en presencia de un gen
dominante.
- Codominante: En ciertos casos ambos caracteres
pueden expresarse al mismo tiempo en una suerte de combinatoria, sin que
ninguno domine y el otro sea recesivo.
- Intermedio: También llamada dominancia parcial,
ocurre cuando el gen dominante no logra manifestarse del todo y lo hace a
medias, lo que resulta en una situación intermedia, de empate entre los
genes, manifiestos a medias.
Importancia de la herencia
La herencia genética es vital para la existencia y continuidad de la vida como la conocemos. De hecho, podría decirse que es un rasgo biológico que le da objetivo a la vida:
la propagación del genoma de la especie y su paulatina adaptación al
entorno, garantizan que la especie toda sobreviva, aunque los individuos
perezcan.
La herencia permite, además, la evolución en
la medida en que las ventajas adquiridas y exitosas puedan transmitirse
a la descendencia, lo cual en casos radicales puede significar la
creación de una completamente nueva (especiación).
Sin la herencia, la vida estaría impedida de crecimiento en
complejidad y diversificación, y las especies podrían aspirar apenas a
repetirse en el vacío, sin poder transmitir a las nuevas generaciones la
memoria genética de la especie. Sin herencia, la reproducción no tiene demasiado sentido.
Genotipo y fenotipo
El genoma es el marco genético de la especie, parte
de lo que se mantiene invariable a lo largo de las generaciones (a menos
que, como ocurre en la evolución, se produzca una variación tan radical
y exitosa que dé pie a la aparición de una nueva especie). Cada
individuo posee una expresión única e irrepetible de dicho genoma, o
sea, una información genética total de su organismo, que llamaremos genotipo.
Todas las células
nucleadas del cuerpo humano poseen el genotipo entero del organismo en
su ADN, excepto las células sexuales o gametos, que poseen la mitad de
la carga genética, ya que su propósito es mezclar ese medio genotipo con
el otro medio genotipo del gameto contrario durante la fecundación
(óvulos y espermatozoides).
Este genotipo, por otro lado, se materializa en una serie de características físicas y perceptibles, que forman el fenotipo individual. Sin embargo, aunque el genotipo es la información genética que rige en principio el fenotipo, este último también será determinado por el entorno en que el individuo se desarrolle, de manera que:
Genotipo + Entorno = Fenotipo.
De este modo, algunas condiciones concretas de cada individuo serán atribuibles a su genotipo, mientras que otras serán producto de la dinámica de cambios propiciada por su entorno.
Ejemplos de herencia
Si deseamos ver ejemplos de herencia, bastará con acudir a un álbum genealógico o a nuestra propia familia. Esos rasgos comunes con ellos (el parecido físico, las enfermedades o debilidades comunes, el color de los ojos o del cabello) están contenidos en nuestro genoma porque los recibimos de nuestros padres, a través de la carga de su ADN usada para crear el nuestro.Otro ejemplo de herencia es la evolución por selección natural. Un caso célebre es el de las mariposas del abedul de la Inglaterra de la Revolución Industrial, cuando las fábricas y el smog comenzaron a inundar los aires
y los troncos de los árboles. Estas mariposas, de colores pálidos,
destacaban en las paredes oscurecidas por el hollín y eran por ende presa
más fácil para los depredadores. Semejante presión ambiental ocasionó
un cambio en la pigmentación de las mariposas, que a partir de entonces
cambiaron sus colores a un gris opaco o marrón. Al ser menos
detectables, las mariposas proliferaban y se reproducían, transmitiendo a
su descendencia los genes del color oscuro, lo cual les garantizaba a
su vez una mayor probabilidad de subsistencia.